Auto retrato

“Más vale morir de pie que vivir arrodillado”, dijo Pasionaria (1895-1989), dirigente comunista española. Y, antes que ella, Emiliano Zapata (1879-1919) ya había pronunciado esa frase. El tiempo pasa, pero la injusticia que hace que se repita, dura y perdura.

El viernes, el Parlament de Catalunya proclamó la República Catalana. También el viernes, el Senado español aprobó la entrada en vigor de las medidas propuestas por el Gobierno contra la autonomía de Catalunya. Y, aún, a primera hora de la noche, Mariano Rajoy compareció en televisión para anunciar las primeras disposiciones que había tomado su Consejo de Ministros para neutralizar aquella proclamación.

Hoy, domingo, he visto a Francesc Frutos (exsecretario general del Partido Comunista Español) y a Josep Borrell (militante del Partido Socialista de Catalunya, exministro del gobierno de España y expresidente del Parlamento Europeo) en un estrado dirigirse a una gran cantidad de gente (300.000 personas, según la Guardia Urbana) que se manifestaba en Barcelona a favor de la unidad de España.

Y, viendo a aquellos oradores en el estrado, no he podido evitar acordarme de Pasionaria, con quien Frutos aún debió coincidir en alguna reunión de partido. ¿Qué pensaría Pasionaria si levantara la cabeza? Porque, más allá del asunto de la independencia ―que cada uno tiene derecho a resolver como quiera o pueda―, mezclados con su reivindicación, hay otros asuntos, como la democracia, las libertades y el derecho a la autodeterminación que tienen todos los pueblos, asuntos que también están en juego en estos momentos y para los que Pasionaria tenía su propia opinión ―clara y rotunda― por la que pronunció aquella frase. Y estoy seguro de que ella, en ningún caso, por extraña que fuera la situación, haría frente común con la derecha de todo el espectro, desde la más extrema a la más supuestamente moderna y moderada, como hacen ahora Frutos y Borrell y sus correligionarios.

Entre los asistentes, encabezando la manifestación, había también dirigentes socialistas que, al acabar, no han tenido ningún inconveniente en hacerse una “selfie” con los primeros espadas del Partido Popular y Ciudadanos. Una imagen para la historia. O para el olvido, según se mire.

He sentido vergüenza, mucha vergüenza ajena.

Deixa aquí el teu comentari.

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google photo

Esteu comentant fent servir el compte Google. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s